Quetzal del cielo - Escritor de galaxia, Periodista de sueños, Voluntario del mundo. Soy paz en tus manos y revolución de esperanza navegando en constelaciones.


Habitante de Alfa Centauri


Arthur Proa de Monterrey - Letras Mexicanas UNAM - Escritor, Humanista, Voluntario del Mundo

 

Sí, por qué puedo, porque las cosas insólitas existen, porque los cuentos de la infancia se descubren así mismos y mis botines tienden a traer las agujetas sin amararse.Sí, por qué las letras están a catorce puntos, porque el puente de los sueños aún cuando abate las esperanzas siempre se encuentra en los besos.Si por qué, quiero, por qué la aldea de mis pensamientos, encauza a uno mismo a terminar con la lucha de esos incansables momentos que un día fueron y que siempre volverán a ser JAMÁS… viviendo el HOY.

Sí, por qué puedo, porque las cosas insólitas existen, porque los cuentos de la infancia se descubren así mismos y mis botines tienden a traer las agujetas sin amararse.

Sí, por qué las letras están a catorce puntos, porque el puente de los sueños aún cuando abate las esperanzas siempre se encuentra en los besos.

Si por qué, quiero, por qué la aldea de mis pensamientos, encauza a uno mismo a terminar con la lucha de esos incansables momentos que un día fueron y que siempre volverán a ser JAMÁS… viviendo el HOY.

Me resulta el mundo de tus brazos, me llenan de vida tus recuerdos sin distancia y los besos que siempre llegan, siempre, llegan, y es que para mi no existe beso sin verso, y sí es en castellano, pues que sea el único, porque no se amar en otro idioma, por ello “Je t´aime” para no significa nada, yo: TE AMO, así en mayúsculas y sin acento, con letras y palabras vivas, con silencios que me guarde desde niño, con soles y estrellas en una tarde de lluvia, sin tiempo y los minutos que aceleran para complementarnos enteros.Es aquí y ahora contigo tiempo de te amo, para el siempre de un instante que llevamos dentro, que ha de durar como nuestro primer beso que sigue retumbando en el latir de mi corazón despierto.Dame lo que nunca olvido, la tinta que me llenan de tu nombre y los completos moldes de cada uno de tus besos; regalame tus brazos que que me abrazan cuando estoy dormido, la fuerza de tus ojos, la enjundia de la exigencia contigo, los parados cuando te enfrentas a ti misma, el color de tus labios y todo lo que más allá de pertenecerme compartirías conmigo.

Me resulta el mundo de tus brazos, me llenan de vida tus recuerdos sin distancia y los besos que siempre llegan, siempre, llegan, y es que para mi no existe beso sin verso, y sí es en castellano, pues que sea el único, porque no se amar en otro idioma, por ello “Je t´aime” para no significa nada, yo: TE AMO, así en mayúsculas y sin acento, con letras y palabras vivas, con silencios que me guarde desde niño, con soles y estrellas en una tarde de lluvia, sin tiempo y los minutos que aceleran para complementarnos enteros.

Es aquí y ahora contigo tiempo de te amo, para el siempre de un instante que llevamos dentro, que ha de durar como nuestro primer beso que sigue retumbando en el latir de mi corazón despierto.

Dame lo que nunca olvido, la tinta que me llenan de tu nombre y los completos moldes de cada uno de tus besos; regalame tus brazos que que me abrazan cuando estoy dormido, la fuerza de tus ojos, la enjundia de la exigencia contigo, los parados cuando te enfrentas a ti misma, el color de tus labios y todo lo que más allá de pertenecerme compartirías conmigo.

Un equipo como pocos, de esos que hombro a hombro celebran la fortuna de vivir la vida en un grupo minoritario de voluntades, de sueños, de intentar ser viejos sin ser idiotas; recordando a Sartre, a Salvador Alende o Rubén Darío.Un equipo que exploto de la manera mas accidental para andar aun antes del viaje, nunca solos, nunca solos. Comandando la bases de las circunstancias de la sociedad que nos ha tocado vivir, mundos culturales, políticos y de las leyes de vida recordando lo que decía aquel literato uruguayo, novelista de izquierda: “La función de la utopía no es alcanzarla, la función de la utopía es estar ahí para que todos los días nos levantemos y buscarla, todos los días caminemos hacía ella”.El que tenga miedo a que alguien piense que el mundo debe cambiar, vaya escodase hasta que el mundo cambie; la fiesta de andar la vida está en lo colectivo, en lo social y en la certeza de que otro mundo es posible.

Un equipo como pocos, de esos que hombro a hombro celebran la fortuna de vivir la vida en un grupo minoritario de voluntades, de sueños, de intentar ser viejos sin ser idiotas; recordando a Sartre, a Salvador Alende o Rubén Darío.

Un equipo que exploto de la manera mas accidental para andar aun antes del viaje, nunca solos, nunca solos. 

Comandando la bases de las circunstancias de la sociedad que nos ha tocado vivir, mundos culturales, políticos y de las leyes de vida recordando lo que decía aquel literato uruguayo, novelista de izquierda: “La función de la utopía no es alcanzarla, la función de la utopía es estar ahí para que todos los días nos levantemos y buscarla, todos los días caminemos hacía ella”.

El que tenga miedo a que alguien piense que el mundo debe cambiar, vaya escodase hasta que el mundo cambie; la fiesta de andar la vida está en lo colectivo, en lo social y en la certeza de que otro mundo es posible.

De los seis cielosDe los seis cielos que te recuerdan junto a mi… los cantos por encontrarnos fente a la vìas suenan y resuenan de dulce remembranza, decir, recordar y decir –Te amo, no sè como pasa, no sè por què, pero te amo”.Sè que de ese instante el amor se mide en mares, en la vida contigo, los cantos de sirena que avisan las calles de tu ciudad, de la que un dìa anduvimos juntos y de las que nos esperan a cada instante.De los ensambles de madera donde te eocntrè, hasta la vida donde te encuentro a diario… hay un ramo de flores, tréboles, girasoles que arrancan un botón en los sueños –Te extraño- y desearia que estuvieras aquì mientras escribo, que estuvieras en los autobuses, carreteras y las calles en las que respiro.Ha sido el dìa de la media docena de los soles que han renacido, para amarnos, para decir los secretos que no existen, arrancarme en la camisa las ganas de verte encajando en el traje del “Hola, mi vida… ¿Còmo has estado? Quedan tiempos para seguir robando los cielos… Te amo
 
De los seis cielos

De los seis cielos que te recuerdan junto a mi… los cantos por encontrarnos fente a la vìas suenan y resuenan de dulce remembranza, decir, recordar y decir –Te amo, no sè como pasa, no sè por què, pero te amo”.

Sè que de ese instante el amor se mide en mares, en la vida contigo, los cantos de sirena que avisan las calles de tu ciudad, de la que un dìa anduvimos juntos y de las que nos esperan a cada instante.

De los ensambles de madera donde te eocntrè, hasta la vida donde te encuentro a diario… hay un ramo de flores, tréboles, girasoles que arrancan un botón en los sueños –Te extraño- y desearia que estuvieras aquì mientras escribo, que estuvieras en los autobuses, carreteras y las calles en las que respiro.

Ha sido el dìa de la media docena de los soles que han renacido, para amarnos, para decir los secretos que no existen, arrancarme en la camisa las ganas de verte encajando en el traje del “Hola, mi vida… ¿Còmo has estado? Quedan tiempos para seguir robando los cielos… Te amo

 

Para el Sol tu risa, emboscadas de besos que regresan a diario y las caminatas de mi amor contigo. Para la Luna tus labios, la luz de tus ojos que estallan si me miran, los inviernos primaveras y la dulce revuelta de tu amor de bandera.Para mi vida, tu vida, tú vida y yo que vivo por vivirte mía, como mía tu ausencia y tu voz que se quiebra, que lucha, ríe, ama y vuela.

Para el Sol tu risa, 
emboscadas de besos que regresan a diario 
y las caminatas de mi amor contigo. 

Para la Luna tus labios, 
la luz de tus ojos que estallan si me miran, 
los inviernos primaveras 
y la dulce revuelta de tu amor de bandera.

Para mi vida, tu vida, 
tú vida y yo que vivo por vivirte mía, 
como mía tu ausencia 
y tu voz que se quiebra, 
que lucha, ríe, ama y vuela.

Voy tras la vidaVoy, ando, corro tras la vida; en ocasiones siento alcanzarla tras las memorias de lo que aprendí un dìa. Me basta con encontrarme al camino, saberme vivo, sentirme fuerte y en todos los caso, con la esquizofrenia que me abraza… ¡Andar conmigo!

Voy tras la vida

Voy, ando, corro tras la vida; en ocasiones siento alcanzarla tras las memorias de lo que aprendí un dìa. 

Me basta con encontrarme al camino, saberme vivo, sentirme fuerte y en todos los caso, con la esquizofrenia que me abraza… ¡Andar conmigo!

Uno de los dos aguarda por la noche, el otro nos piensa de mañana; uno de los dos cierra los ojos para traernos al mundo, el otro sueña despierto los encuentros juntos; uno de los dos prepara el café por la vida, el otro vive los viajes del café de aquel dìa.Uno de los dos se enamora a cada instante el otro que somos los mismos hace de los dos una historia a diario. Hay un viaje que no termina desde el dìa que empacamos; hay un beso en el tejado que nos aguarda mientras escribo, las canciones que escuchamos juntos en la cocina y los sonidos de un “Te amo” cuando los caminos son compartidos.

Uno de los dos aguarda por la noche, el otro nos piensa de mañana; uno de los dos cierra los ojos para traernos al mundo, el otro sueña despierto los encuentros juntos; uno de los dos prepara el café por la vida, el otro vive los viajes del café de aquel dìa.

Uno de los dos se enamora a cada instante el otro que somos los mismos hace de los dos una historia a diario. 

Hay un viaje que no termina desde el dìa que empacamos; hay un beso en el tejado que nos aguarda mientras escribo, las canciones que escuchamos juntos en la cocina y los sonidos de un “Te amo” cuando los caminos son compartidos.

Tierra mía de mis pasos,del norte a sur te encauzo andando.Habida de sensaciones,colmada de sentimientos.Tierra del maíz donde nací,tierra donde pisé, viví, comprendí y crecí.

Tierra mía de mis pasos,
del norte a sur te encauzo andando.
Habida de sensaciones,
colmada de sentimientos.
Tierra del maíz donde nací,
tierra donde pisé, 
viví, comprendí y crecí.

Allí donde aprendí a crecer con el “quiero”, a sentirme fuerte con el “puedo”, a intentar como ajedrez jugar la vida al rey; donde aprendí a andar tras los pecados de mis amores y hacer las maletas del porvenir siempre ligeras.Allà no es aquí donde repaso las soledades de la luna, las visiones de un cerro que brinda cada noche por nosotros, instancias de las faldas tras la carretera que me lleva a mi lugar favorito.Es ahí donde nació de instantes peregrinar bajo el mismo Sol pero en diferentes caminos; cargar siempre las frases de mis amigos, peleas con mis hermano, las historias de mi abuelo o caminando de la mano con mis padres.Aquel lugar donde quedé con trazos en las calles andando huellas de mis zapatos, huellas de mis dedos en libros de biblioteca; es ese el lugar que me da mil motivos para amar siempre navegando en barco de papel, escribiendole aunque intente no querer remembrar y esto resulte un poco más ajeno a lo que vendrá.Sultana de mi vida, ciudad me mi ausencia, mi gajo del cielo,… elijo partidas para encontrarme más lejos, carreteo para no volver pronto, aunque te lleve a diario en todos los rincones de mi pecho… me falta valor para regresar nunca y verme envuelto entre los cerros de tus barrios, entre los cerros de mi alma entre los vuelos donde vuelvo.

Allí donde aprendí a crecer con el “quiero”, a sentirme fuerte con el “puedo”, a intentar como ajedrez jugar la vida al rey; donde aprendí a andar tras los pecados de mis amores y hacer las maletas del porvenir siempre ligeras.

Allà no es aquí donde repaso las soledades de la luna, las visiones de un cerro que brinda cada noche por nosotros, instancias de las faldas tras la carretera que me lleva a mi lugar favorito.

Es ahí donde nació de instantes peregrinar bajo el mismo Sol pero en diferentes caminos; cargar siempre las frases de mis amigos, peleas con mis hermano, las historias de mi abuelo o caminando de la mano con mis padres.

Aquel lugar donde quedé con trazos en las calles andando huellas de mis zapatos, huellas de mis dedos en libros de biblioteca; es ese el lugar que me da mil motivos para amar siempre navegando en barco de papel, escribiendole aunque intente no querer remembrar y esto resulte un poco más ajeno a lo que vendrá.

Sultana de mi vida, ciudad me mi ausencia, mi gajo del cielo,… elijo partidas para encontrarme más lejos, carreteo para no volver pronto, aunque te lleve a diario en todos los rincones de mi pecho… me falta valor para regresar nunca y verme envuelto entre los cerros de tus barrios, entre los cerros de mi alma entre los vuelos donde vuelvo.

Yo nunca me olvido pero a veces no me recuerdo;Recuerdo el mar que asesina,Las sirenas que cantan;Recuerdo los poemas de amor,La canción desesperada;Recuerdo una manada de nubes,Y un arcoìris danzando.Brindo por los ocasos,Por los olvidos olvido,Intento que no duela el pasado,Y que el pasado sea olvido.Por las noches viene un soplo,El faro está encendido,Viento en popa… No todo está perdido.

Yo nunca me olvido 
pero a veces no me recuerdo;
Recuerdo el mar que asesina,
Las sirenas que cantan;
Recuerdo los poemas de amor,
La canción desesperada;
Recuerdo una manada de nubes,
Y un arcoìris danzando.

Brindo por los ocasos,
Por los olvidos olvido,
Intento que no duela el pasado,
Y que el pasado sea olvido.

Por las noches viene un soplo,
El faro está encendido,
Viento en popa… No todo está perdido.

Encontrando el caminoEncuentro el camino contigo de tus ojos, conmigo acompañado de tu ausencia, de tu presencia que me basta, que me llena de vida y me coloca en la medida infinita del aleph de una esencia.Ando el camino de tu mano, un sábado por la tarde, a las cinco o a las cuatro ahí estamos., siempre así, hablando de miradas, las caricias de canciones, recordando nuestra historia.Al paso de la gente, siempre estamos, muecas abombada soy tu reflejo, y tú eres yo, yo que soy tú, tú silencio, rumor de quien escucha, el amor, ya sin miedo.

Encontrando el camino

Encuentro el camino contigo de tus ojos, conmigo acompañado de tu ausencia, de tu presencia que me basta, que me llena de vida y me coloca en la medida infinita del aleph de una esencia.

Ando el camino de tu mano, un sábado por la tarde, a las cinco o a las cuatro ahí estamos., siempre así, hablando de miradas, las caricias de canciones, recordando nuestra historia.

Al paso de la gente, siempre estamos, muecas abombada soy tu reflejo, y tú eres yo, yo que soy tú, tú silencio, rumor de quien escucha, el amor, ya sin miedo.

BuscandoLa literatura, los textos, las palabras inventadas y las guerras que nunca se ganan.La boina de Guevara y la sensación por encontrarnos, el invierno de nadie y los guantes de humo.Las noches donde se aman aquellos amores que siempre, las tardes que nunca y la acera donde le llamé “Mi vida”. Buscando la mirada que cargué de niño, aquella que yo recuerdo… que le arrebaté al amor un día

Buscando

La literatura, los textos, las palabras inventadas y las guerras que nunca se ganan.

La boina de Guevara y la sensación por encontrarnos, el invierno de nadie y los guantes de humo.

Las noches donde se aman aquellos amores que siempre, las tardes que nunca y la acera donde le llamé “Mi vida”. 

Buscando la mirada que cargué de niño, aquella que yo recuerdo… que le arrebaté al amor un día

Sí, por qué puedo, porque las cosas insólitas existen, por qué los cuentos de la infancia se descubren así mismos y mis zapatos tienden a traer las agujetas sin amararse.
 
Sí, por qué las letras están a catorce puntos, porque el puente de los sueños aún cuando abate las esperanzas se encuentra en los besos.
 

Si por qué, quiero, por qué la aldea de mis pensamientos, encauza a uno mismo a terminar con la lucha de esos incansables momentos que un día fueron y que siempre volverán a ser JAMÁS.

Sí, por qué puedo, porque las cosas insólitas existen, por qué los cuentos de la infancia se descubren así mismos y mis zapatos tienden a traer las agujetas sin amararse.

 

Sí, por qué las letras están a catorce puntos, porque el puente de los sueños aún cuando abate las esperanzas se encuentra en los besos.

 

Si por qué, quiero, por qué la aldea de mis pensamientos, encauza a uno mismo a terminar con la lucha de esos incansables momentos que un día fueron y que siempre volverán a ser JAMÁS.

Los que emigranViajes a donde la nada y donde el todo aunados en un segundo; los viajeros que a sorbos se toman la vida cual el café en la casa de la abuela, que juegan a erradicar la tristeza de los días, viajando, siempre viajando, de un lado a otro sin descanso, sin distancia con rumbo a un nuevo mañana.Se imaginan que su viaje de Itaka ha comenzado para vivirlo siempre, de aquí para allá, sin tregua, con la valiente destreza de encontrarse siempre fuertes, siempre vivos, llevando la enseñanza de de bandera, con la que han de volar como Ícaro sabiéndose con alas.Pero es que así son los que viajan, los que emigran, dejan parte del corazón con la familia hasta que la panza del horizonte se los come a bordo de “La Bestia” dejando huellas en el malherido malecón de la nostalgia, que de partir ha de ser lo que será.Pero ahí van, viajan, sintiéndose a la suerte y cuando más sienten, sienten que han de estar solos, sin rumbo fijo, solo con la veleta al norte, el corazón al sur, teniendo como dulce y encantador hogar siempre el camino… hasta que llegan a un punto en el que se encuentran acompañados, por nosotros, siempre nosotros, esos. los mexicanos.Apoyemos a nuestros hermanos migrantes que vienen de América Central y que pasan por nuestro país.

Los que emigran

Viajes a donde la nada y donde el todo aunados en un segundo; los viajeros que a sorbos se toman la vida cual el café en la casa de la abuela, que juegan a erradicar la tristeza de los días, viajando, siempre viajando, de un lado a otro sin descanso, sin distancia con rumbo a un nuevo mañana.

Se imaginan que su viaje de Itaka ha comenzado para vivirlo siempre, de aquí para allá, sin tregua, con la valiente destreza de encontrarse siempre fuertes, siempre vivos, llevando la enseñanza de de bandera, con la que han de volar como Ícaro sabiéndose con alas.

Pero es que así son los que viajan, los que emigran, dejan parte del corazón con la familia hasta que la panza del horizonte se los come a bordo de “La Bestia” dejando huellas en el malherido malecón de la nostalgia, que de partir ha de ser lo que será.

Pero ahí van, viajan, sintiéndose a la suerte y cuando más sienten, sienten que han de estar solos, sin rumbo fijo, solo con la veleta al norte, el corazón al sur, teniendo como dulce y encantador hogar siempre el camino… hasta que llegan a un punto en el que se encuentran acompañados, por nosotros, siempre nosotros, esos. los mexicanos.

Apoyemos a nuestros hermanos migrantes que vienen de América Central y que pasan por nuestro país.